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Sensación De Vida

(34) Quisiera

Quisiera tener la mente despierta
de los inteligentes,
las manos ágiles de los dibujantes,
la palabra especial de los poetas,
la perspectiva imposible de los pintores
y la mirada curiosa de los niños.
Quisiera tener la fuerza de los titanes
y la maña de los prestirigitadores 
para hacer de mi mundo un paraiso
de sal y fruta fresca.
Quisiera volar sin vértigo
y alejarme tanto que el regreso
fuera impensable.
Quisiera nadar sin oxígeno
y a tanta profundidad
que el abismo me cobijara en
su lecho de caracolas.
Quisiera conformar una persona
multihumana, ser mil seres en uno,
vivir mil vidas en una.
Y morirme con la manta sobre las piernas
y los ojos emocionados de sentimientos.

(33) Grata complicidad

Llevo años llamando a tu puerta y tú, amablemente me contestas, abres la puerta y me acoges en tu casa, tomamos un café y charlamos del tiempo, de las novedades en el pueblo, del sermón del domingo, del nuevo novio de la panadera, de las ocurrencias de Antón, el hijo del sastre, que de tan tonto parece listo...

Nunca hemos hablado de ti, ni de mí, ni de lo que sientes cuando la luz del amanecer engendra otro largo día, ni de lo que ocupa tu mente cuando las sombras proyectan soledad en tu alcoba.

Nunca te conté mis tristezas de almohada, ni mis pensamientos más honestos reconociendo la impotencia de mi angustia.

Jamás oí de la boca el mínimo quejido de amargura tras la muerte desoladora que te persiguió durante años, ni que sentías en tu desbastada alma obligada a olvidar el sufrimiento.

Jamás hablamos de esas cosas que no surgían en el primer sorbo, o en las que salen en el ritual de la preparación del café: Sólo, largo y muy caliente para mí, leche manchada para ti y tu sempiterno ardor de estómago; la blonda blanca y la mantequilla que nunca usábamos en el platillo de porcelana sobre el mantel de hilo. Sentadas una frente a la otra, con una sonrisa sincera iluminando nuestros rostros. Ambas sabíamos lo que pasaba por nuestras miradas. Yo sabía que habías tenido noticias por la forma en la que cogías la taza y perdías tus ojos a través de mí.

Tu buscabas mi tic cuando intuías que algo andaba mal: tocarme el anillo que me acompañaba desde hace muchos años te lo confirmaba, pero jamás preguntarías.

Bebo a tragos cortos mi café, sin prisa, disfrutando cada sorbo, alargando el placer de tu compañía. Tu mirada siempre conseguía reconfortarme, me daba esa calma que no siempre era capaz de mantener, esa calma que mi alma añoraba en su ausencia. Tu perenne sonrisa confundía mi miedo, conseguías acallarlo con tu calidez.

 Momentos impregnados de ternura y pastas, de cariño y flores silvestres, de amistad y café caliente.

(32) Perdóname

Perdonaré a todo áquel que por amor peque,
que sin vergüenza y sin meditación cometa actos
de los que la razón no entiende, ni quiere entender,
que la locura de amor le gobierne sin pactos,
sólo buscando su fin supremo.
Perdonaré a todo áquel que por amor venda su alma,
y que su vida regale a la búsqueda de la verdad absoluta
pues el perdón es de los castigos la mejor defensa
de una vida en vida castigada a la búsqueda disóluta
de la felicidad sin medida.
Perdóname si soy yo la que premie mi vida
buscando un amor imposible,
que refleje en mi rostro la nitidez del mar insondable
y destruya las amarras que me atan a tu alma.
Perdóname si no sé perdonarte
en los momentos de fe ciega,
y esa fe no es en mí.

(31) Citas previas

Hay algo que me enoja sobremanera, la falta de puntualidad, sobre todo en las citas concertadas con peluqueras, médicos, mecánicos, etc. Cuando me hacen esperar en estos sitios a los que vas previa cita me embarga la sensación de que me están tomando el pelo.Se supone que tengo que pedir vez para que el individuo planifique su agenda, si a mí me pasa algo y no puedo llegar puntual o sencillamente, no puedo ir, debo avisarlo con 24 horas de antelación o un castigo divino de envergadura incalculable caerá sobre mi cabeza. Si se supone que yo tengo que estar a la hora justa, espero por su parte una correspondencia a la par. Aunque he de reconocer que la persona que me hace esperar, tras ver mi cara, seguro que casi preferiría un castigo divino.Esto viene a colación porque estoy yendo al dentista, y ayer me hicieron esperar veinticinco minutos, suelo tener mucha paciencia, no suelo quejarme de casi nada en ningún sitio, pero ayer no pude evitarlo. Cuando la auxiliar vino a buscarme a la sala de espera no pude menos que decirle:- Me voy a enfadar con ustedes. Tuve que cerrar antes mi comercio para poder estar aquí a la hora de la cita  y me tienen esperando 25 minutos...- Pero la cita... ¿no era a las tres y media?.- Evidentemente no, pues no hubiera llegado a las tres menos cinco.Eso, aún encima llámame imbécil, que es lo que necesito en estos momentos para calmarme. El ir al odontólogo es algo a lo que no le tengo miedo, de verdad, aunque lo que voy a contar puede dar otra impresión.El último día me hicieron dos extracciones y os juro que mi imaginación voló rauda y veloz. La imagen del sacamuelas  poniéndome la rodilla en el pecho para arrancármelas de manera un tanto brutal  estuvo tan presente en mi cabeza, que no quería abrir los ojos, no fuera a ser que la ficción se hiciera realidad. Sé que no es muy conveniente tener este tipo de imágenes cuando estás tumbada en una camilla y un señor te está hurgando en la boca y no precisamente para darte un beso con lengua (en este supuesto, preferiría otra cosa, para que mentir, jijiji), pero con el trabajo que le dió al pobre sacarme esas dos muelas, no pude evitar pensarlo. Hacía toda la fuerza que podía y además estaba presionando mi pecho derecho con su codo de tal manera, que cuando me levanté, lo estuve buscando a ver si se había quedado incrustado en la camilla.Debo reconocer que el hombre hizo bien su trabajo (el de la boca digo, porque el del pecho... pues como que no), porque pensé que, tras todo lo que noté que me hizo (la imaginación en estos casos es muy mala), al día siguiente me iba a doler y la verdad es que no me he enterado de nada, detalle muy de agradecer. 

(30) Amigos virtuales

Siempre que estoy trabajando tengo el messenger abierto, mis amigos lo saben y entran con total libertad cuando quieren hablar conmigo. Hay un detalle que no sé si todos conocerán y es que yo no suelo entrarles, no por nada, sino porque yo soy como una mosca cojonera, siempre estoy ahí, pero ellos entran y yo no sé si es conmigo con quien quieren hablar, por eso prefiero no molestar, me gusta estar pero sin hacer demasiado ruido.
A partir de ahora, ya no estaré, me conectaré de vez en cuando, cuando pueda, pero ya no estaré con la asiduidad a la que los tengo acostumbrados y a la que estoy acostumbrada.
Es una de las cosas que más voy a echar de menos y que me está entristeciendo por adelantado.
Ya no me entrará Sonia, mi amiga del alma, para preguntarme como estoy y contarme como va su vida, ya no tendremos esas horas de charla en las que saltábamos un tema a otro, donde me confiaba sus inquietudes, sus logros, sus alegrías y sus temores, donde yo le contaba mis miedos y ella me abroncaba cuando veía que lo merecía, porque si hay alguien en el mundo a quien quiero y a quien no me cuesta decírselo es a ella.
Ya no me entrará mi niña linda, Raquel, a ratitos, cuando tiene tiempo, la persona que ha sido capaz de abrir mi alma aplicando la ley del mínimo esfuerzo: ser ella misma. Alguien capaz de inspirarme muchas cosas, sobre todo muchísima ternura aunque no sé si soy capaz de hacérselo llegar a través del teclado.
Ni me entrará Abril antes de irse a trabajar para desearme un buen día, ni la tendré en línea mientras trabajamos, comentándonos cosas, contándonos detalles, paseando juntas por los blogs, intentando conocernos, o, sencillamente cada una a lo suyo, pero percibiendo su presencia al otro lado del monitor, haciéndome sentir acompañada.
Ni me entrará Carsito para saludarme y hacerme sonreír con alguna anécdota del trabajo o para contarme sus  cosas. Notar su aprecio me ha hecho sentir muy bien. Espero seguir sintiendo su "odio" durante mucho tiempo y seguir colaborando en su blog, todo un detallazo por su parte. Gracias, mi niño.
Ni entrará Yol, mi sultana, que las circunstancias ha entorpecido que una buena amistad cuajara, pero que me encantaría que se llegara a retomar algún día, estoy segura de ello.
Ni me entrarán Piky ni Merce, aunque con ellas tengo la facilidad y la suerte de quedar para tomar algo y disfrutarlas en directo, todo un placer.
Ni Brisita me sorprenderá enviándome un cariñoso guiño, de repente y sin esperarlo, que siempre me hace sonreír. Ya no podrá entrar a saludarme y darme ánimos, ni mantener esa comunicación que surge de manera mágica entre dos personas que casi no han hablado pero que parecen adivinar como se sienten.
Ni Loli me encontrará para saludarme, hablar un ratito de temas variados y saber de nuestras vidas.
Ni Mark podrá ya sorprenderme durante sus vacaciones, y mantener esas conversaciones tan interesantes con todo el cariño y respeto del mundo, como dos amigos de toda la vida, antes de ponerse a estudiar.
Ni Ártica, deseándome un buen día, de repente, porque sí, y mantener un grato y ameno
ratito de conversación.
Ni Rosana, desde tan lejos, tan cerca, unas sonrisas, unos deseos de bien mutuos y sinceros.
Ni esas carcajadas en las multiconversaciones de las Seis Fantásticas, que parecen un jeroglífico egipcio, llenas de iconos y jajajas y jejejes; en las que siempre acabo perdida y en las que parece que estamos en un concurso a ver quien dice el despropósito más gordo, o con Ches, con Aure, con Gloria o con Imperio y sobre todo y lo más importante, con buen ambiente.
Gracias Abril por abrirme esta ventana a la virtualidad. Espero poder seguir circulando por este agradable camino y seguir disfrutando de tan gratos compañeros de viaje, pero aunque no pudiera ser, os llevaré siempre en mi corazón, en el real, en el de verdad.

(29) Lo que sé, lo que siento

Llevo unos días triste, todo lo que está pasando y no pasando se me está quedando grande, me cuelga por todos los lados, parece que llevo puesto un abrigo muy gordo cinco tallas más grande de lo que me corresponde y estoy haciendo footing en el desierto.
A veces me sucede que lo que sé y lo que siento, discrepan.
Sé que esto pasará, que sólo es cuestión de tiempo, que nunca ha llovido que no escampara (ni cuando el diluvio), que no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo aguante, que faltan unos días para poder empezar a batallar de nuevo sin impedimentos externos, veinte, para ser exactos, los cuento como si de una condena se tratara.
Siento que no veo el final, que no voy a llegar, que estoy tan justita de fuerzas que no lo lograré, que esta inactividad me está matando, que la espera quema, que las despedidas me corroen el alma y que me estoy resquebrajando.
Que incongruencias entre saber y sentir. Trato de mantener un equilibrio que me permita no caer en uno de esos bucles sin sentido que no conducen a nada, lo sé, pero al mismo tiempo siento como un torbellino de desazón trata de absorberme. Saber y sentir.
Sé que cuento con apoyos, que no estoy sola, y que tengo una tremenda suerte por ello.
Siento que les he fallado y que no merezco lo que tengo.
Sé que puedo derrumbarme, llorar, patalear, gritar...que no tengo que mostrarme siempre fuerte.
Siento que aunque me note tan débil que me duele hasta pestañear, no lo demostraré, como siempre.
Sé que debo pensar en positivo, que la negatividad no lleva a buen puerto.
Siento que la tristeza puede más que mi razón y añade un peso enorme a mi cuerpo dolorido de pesar.
Sé lo que sé, pero siento lo que siento. Mi razón y mi alma están en conflicto.

(28) Tal día hizo un año

Hoy hace un año que publiqué la primera entrada en un blog, ha sido un año en el que habéis sido parte activa de mis sentires, que me habéis transmitido ánimo en los momentos de desaliento, compañeros de batalla en mi lucha interna contra mis miedos, habéis compartido mis momentos de duda, me habéis dejado vuestro hombro para apoyar mi frente en los momentos de infinita tristeza que me han embargado durante  esta andadura, habéis sonreido conmigo con algunas de mis delirantes paranoias y me habéis demostrado que hay personas con una paciencia infinita, vosotros. No os merezco.
Un año ya  en el que siento que me habéis enriquecido y hecho crecer, en el que me siento más fuerte para poder decir lo que siento sin vergüenza, un año en el que he sentido que no tenía que demostrar nada, que únicamente tenía que ser y mostrarme tal cual soy, ni buena ni mala sino ambas cosas, o sea, yo misma.
Sigo siendo más abierta en el blog que en la vida real. Sigo necesitando ver escrito lo que siento para conseguir entender lo que me pasa y trato de evitar hablar de ello en la vida real, pienso que las personas que me leéis y tenéis relación conmigo aparte del blog os sentiréis desconcertadas a veces, pero es algo que no consigo superar. Me lleno de pudor cuando el tema de conversación soy yo, trato de no hacerlo, pero debo tener un resorte inconsciente que se activa sin yo quererlo, os pido perdón por ese desconcierto y os doy las gracias por entender mi introversión y que, a pesar de todo, queráis seguir formando parte de mi vida.
No sé cuanto durará esta andadura, solo espero que sigáis formando parte de ella mientras dure. Intentaré devolveros aunque sólo sea, una pequeñísima parte de lo me habéis dado.
Gracias por cada segundo, cada palabra, cada beso, cada beso de tornillo para contrachapado, cada abrazo, cada sonrisa, cada ¡Salud!...

(27) Desde el otro lado

Tengo la firme convicción de que permanezco en una nebulosa distinta, que, como no tiene nombre, la he bautizado como El Otro Lado (siempre derrochando originalidad).
Es un punto indefinido donde la verdad y la mentira absolutas no existen, donde todo está por descubrir y al mismo tiempo todo está ya inventado.
Una constelación de estrellas situada en una Via que no es la Láctea, pero a la que no se me ocurre ningún nombre que ponerle, además esto no es realmente importante.
Es un lugar cambiante donde la verdad y la mentira absolutas no existen, el amor es eterno y las narices redondas y rojas. Donde las sonrisas se transmiten por generación expontánea, viajando de boca en boca.
Donde los sentimientos son la base de la alimentación de la población y las palabras el hilo conductor de la felicidad común.
Es un sitio donde cada día surge un mundo nuevo y distinto, con nuevos habitantes, nuevas vidas y viejos problemas pues hay cosas que no cambian nunca.
Y mi papel se limita a ser la cronista de las noticias que surgen desde El Otro Lado. 
Me gusta recibir visitas en este otro lado ¿te apetece entrar y curiosear un poco? pués entra, serás bien recibido.

(26) Impulso perdido

Estoy en alguno de esos días en los que mi espíritu pesa más que mi cuerpo. Incierto estado de ánimo que produce un malestar sutil, difuso.
Me he dado cuenta de que he extraviado mi impulso, ése que consigue que me levante con ganas de trabajar, de escribir, incluso de hablar; el que impide que mi cotidianidad devore la magia de mi ilusión, el que me hace levantar del suelo y no me transforme en un ser invertebrado y reptante arrastrándome por un mundo que me queda grande, el que me envia a la lucha cuando decido cobijarme en mi íntima cobardía, el que acciona los botones que activan mi mente, el que me devuelve a la cordura en los momentos de alienante angustia.
El impulso que recompone mi yo desde los rotos pedazos que el dolor origina en mi alma oscurecida; que me hace reaccionar ante la autodejadez, dejándome resbalar por el patético agujero de la falta de la propia estima, del desamor personal.
Lo buscaré incesantemente, con urgencia, porque su ausencia me conducirá a la nada absoluta. Puedo buscar otro punto de apoyo y conseguir reconstruirme, pero, si lo consigo, ¿cómo voy a mantenerme?.
Para A.: Porque hay momentos en los que nos falta ese impulso. Pero siempre hay un amigo que nos ayuda a mantenernos mientras no lo encontramos, solo necesitamos saber que podemos apoyarnos sin miedo.

(25) Destierro

Me destierra el alma las lágrimas del niño quemado,
maltratado y vejado por no estarse callado.
La paliza preventiva escondida tras lo hago por tu bien
del padre autoritario guardián de la razón absoluta.
Me destierra el alma la mirada cárdena de la mujer
apaleada por querer demasiado o por dejar de querer
y los profundos desgarrones en una estima en ruinas
por desear mejorar una vida que creía ya perdida.
Me destierra el alma los celos descerebrados
que matan simplemente porque mia o de nadie.
La absurda justificación de los que se dicen por ellos cegados.
La estúpida cerrazón del porque era mia yo la maté.
Me destierra el alma la incomprensión,
la desposesión y el desalojo que comete
una persona a otra por creerle realmente diferente, 
 pensando que su supuesta superioridad tiene la razón.
Me destierra el alma la hipocresía del mal nacido
que declara una guerra diciendo que es por el pueblo,
sustituyendo una tiranía por otra más interesada,
destruyendo aún más una raza ya masacrada.
Me destierra el alma la cobarde valentía
del que abusa de la debilidad ajena
queriendo demostrar su falsa valía
respaldado por mil armas de guerra. 
Mi alma voluntariamente desterrada
de un mundo que no siempre comprendo,
compuesto por personas de las que me avergüenzo
y de las que me siento profundamente desvinculada.
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Hace algún tiempo tuve, aparte del "El mundo, mi mundo" otro blog: "Noticias desde el otro lado" cuya primera entrada decía:
Este espacio nace de la necesidad
de plasmar la belleza de las palabras y
de la impotencia provocada por la
incapacidad de transmitirlas verbalmente.
Trataré de que esa belleza se transmita
en cada una de las frases que utilice, 
mimando cada descripción de sensaciones,
cada definición de sentimientos.
El fin no se cual será porque
creo que lo realmente importante
 en todo esto es el camino en sí,
 no a donde conduzca.
Voy a ir trasladando alguno de los escritos allí plasmados, espero que os gusten.

HOY OS QUIERO PEDIR UN FAVOR

ENTRAR EN LA PÁGINA DE 

CARSITO

Y ME DECÍS LO QUE OS PARECE

¿VALE?

 

(24) Para alguien muy especial

No sé que decirte, que hacer.
Parece que te estoy perdiendo y eso me llena de tristeza.
Cuando hablo contigo las palabras se diluyen, no sé que puedo decir para arrancar esa desazón que noto en ti y que te llena de furia.
Me invade la sensación de fallo en las formas y en el fondo,
de no llegar y, lo que es peor, de no poder, de no saber permanecer a tu lado.
(Impotencia)
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Sé que tienes razón en tus razones, que cuando alguien nos desgarra, la herida nos ocasiona desencanto, desengaño, ira, impotencia, dolor, desconfianza...
El alejamiento nos parece el único remedio.
Podría decirte que ese alguien sólo es una persona más con la que no contar en la vida, que no merece nada más, ni un pensamiento, ni una décima de segundo de tu enfado, ni una arruga de tu frente.
Sencillamente es aprender y saber lo que puedes esperar de cada una de las personas que configuran tu entorno: aprovéchate de lo bueno, asume lo malo, ten presente el límite y explota los recursos
Coger lo que interesa, cuando nos interesa y porque nos interesa de cada persona.. Todos tenemos más de una cara, más de una cruz.
(¿Hipocresía?)
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No sé como acercarme a ti, te estoy perdiendo cuando aún casi no te he encontrado, cuando aún no he podido disfrutarte
y eso me desconcierta.
Intento
Ser
Tu
Amiga
¿Qué debo hacer?

(23) Delirio de soledad

¿Sabes? necesito decirte como me siento, que es lo que quiero, contarte mis miedos, mis temores, mis dudas...
pero no puedo explicar lo que no entiendo.
Quisiera pedirte que me quieras a pesar de todo, a pesar de todos...
pero como pedirte algo que no sé lo que es ni como se hace.
Me gustaría darte el alma que me sobra, pero no la encuentro, se quedó muerta, tendida en el suelo tras algún escarceo con la vida.
La he buscado y lucharé para recuperarla, pero no sé como unir los trozos ni sustituir lo que quedó allí perdido sin remedio.
¿Puedo contar con tu ayuda?.
Y si la encuentro: ¿sabré hacer buen uso de ella? porque a lo peor se la regalo a quien no debo.
¿Puedo estar segura de tu amistad?.
Tampoco importa, no es valiosa.
¿La quieres?.
Hoy necesité a un amigo y mi grito se ahogó en mi garganta y el desierto absorbió mi desdicha. Me acompañó con su calor
 y me hizo notar su sed de vida.
Noté el abrazo del mar sin tierra alrededor y esa soledad de náufrago me destruyó la razón.
Esperé a que la selva superpoblada de verdes cobijara mi miedo y lo que encontré fue más miedo en su fría grandeza.
Visité la orilla de la cascada y con su ruido infernal noté mi absoluta falta de voz. Supo confundir mis lágrimas con las suyas, inmensas y grandiosas aunque menos profundas e intensas.
Conseguí descifrar el sentimiento que me causa la pérdida, el desamparo de la distancia y de la cercanía, lo rancio del pasado, lo amargo del presente...
pero no fui capaz de abrir tu corazón y arrancar tu dolor. Eso me corroe y consigue que desaparezca dentro de mí.
He comido vida pero no supe digerirla, se me atragantó en mi perdida alma ensombrecida por grises matices de  tu sufrimiento.
Y esperé por ese amigo que siempre aparece cuando todo el mundo se ha ido, llegó y yo ya no estaba.
Esperaba encontrarte a ti,  y encontré tu ausencia voluntaria.
¿Me has abandonado?.
¿Te he abandonado?.
¿A quién contaré ahora esas desdichas que nunca contaré?.
Extraños equilibrios hace la amistad para merecer ese nombre,
¿no crees?.
A pesar de este delirio de soledad
¿quieres ser mi amigo?.

(22) Promesas incumplidas

Prefiero un "TOMA" dos "TE DARÉ"
 Me avergüenza faltar a una promesa, por eso no las hago, a menos que esté muy segura de poder cumplirla.
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Es fácil caer en la tentación de quedar bien prometiendo algo y luego olvidarlo, no poder o no saber llevarlo a cabo. Lo grave es el daño que causas pues es irreversible.
Cuando haces una promesa despiertas esperanzas, generas ilusión. Cuando la incumples llevas la sombra de la tristeza y el desengaño a los ojos de alguien esperanzado, que va perdiendo el brillo de su mirada a medida que transcurre el tiempo sin que la promesa se cumpla.
El desengaño es uno de los sentimientos más difíciles de sanar, la herida suele permanecer abierta para siempre, es un estocazo de muerte para la confianza.
Es muy fácil estarse callado, sólo tienes que cerrar la boca.
Para abrirla y sembrar el desengaño y la desconfianza, más vale que permanezcas en silencio.
Más vale que no te quieran por lo que eres a que te quieran por lo que dices ser y no eres, sencillamente serás un FRAUDE.

(21) Instinto Primitivo

¿Por qué sólo tú eres capaz de dejar esas huellas en mi piel?
Me persigues, me acosas, me acorralas y consigues tus propósitos más inmundos. Tu instinto más primitivo te obliga, te aliena, te somete a la destrucción de lo más íntimo que hay en mí.
Me despojas de lo más básico que poseo, me perturbas con tu voz hipnótica, enloquecedora, anulas mi entendimiento, mi razón se pierde en ese sonido desquiciante.
Trata de comprender mi sufrimiento. 
Intento convencerte de que no lo hagas, agito mis manos para que percibas mi presencia, avisándote de que te he detectado, que no me vas a sorprender. Estoy alerta pero siempre lo consigues, atraviesas mi piel como si fuera algodón, dejándome sin mi bien más valioso. Una y otra vez, te veo y otra vez te pierdo ... vuelves a lograr ese objetivo que te ordenan tus malas entrañas.
PLAFF........ lo conseguí, ya jamás volverás a marcar mi piel, ya nunca más volverás a enloquecer mis noches con tu insidioso sonido taladrante. Te he matado, mosquito maldito. Otros vendrán, seguro, pero tu ya no volverás a beberte mi sangre.

(19) Carta desde la cordura II

Una carta que nunca enviaré.

Hola,

Han pasado muchos meses. Tal vez sea pronto todavía para hablar con normalidad, tal vez siquiera para hablar.

Las heridas duelen menos, algunas se han curado incluso ya, pero las cicatrices quedan todavía.

Apenas sé que decir, ni siquiera sé si debo hacerlo, pero parece que todavía quedan cosas que curar y tal vez, sea todavía merecedor de al menos unas palabras por tu parte.

Desde luego, en cualquier separación ocurren cosas para olvidar, incluso cosas de las que arrepentirse... pero no puedo pensar que lo que queda después de tanto tiempo sea sólo rencor. Supongo que esperabas que te agradeciera que me trataras como me trataste, supongo que engañarte a ti misma te evita pensar que lo que hiciste pudiera haber estado mal...

Realmente, lo único que queda claro ahora es que tu mentiste y yo no.

Pero no es cuestión de reproches, eso ya no es necesario al menos por mi parte.

Suponer que pueda haber algo de buena voluntad por tu parte a estas alturas es una ceguera que los años compartidos convirtieron en costumbre, y como persona que aspira a ser sabio alguna vez en su vida pretendo no seguir cometiendo los mismos errores eternamente.

Pero, ¿como contarte entonces lo que ocurre en mi vida ahora?. Cualquier cosa que diga será interpretado como un reproche por tu parte, supondrás mala fe donde no la hay, ánimo de dañar donde tan solo queda un poquito de cariño que me impulsa a querer hacerte saber  que las cosas han cambiado y que vuelvo a sentirme bien.

Hace tiempo decidiste condenarme. El tiempo a tu lado, las ocasiones continuas donde pude demostrar todo lo que sentía por ti, los sacrificios realizados en tu nombre, la entrega total y absoluta que te ofrecí y entregué hasta que fue evidente que no obtendría ningún tipo de retribución... todo eso no cuenta ya para nada. Decidiste que nada era suficiente y luego, decidiste que todo era culpa mía.

Pude soportar muchas cosas, pero lo que más daño causó fue la cobardía. La cobardía de escudarte en lo que te ocurría y en tu falta de voluntad para resistirte a que otros te indujeran a comportarte de una manera tan vil. La cobardía de atacar al caído, de negar la realidad hasta el punto de quebrarla y casi conseguir que perdiera la razón. Solo por defenderte.

La cobardía... y los meses en los que alimentaste la esperanza tan solo para tener unos brazos donde refugiarte. Te faltó tiempo para odiarme cuando encontraste a otro.

Por lo tanto, esta carta nunca llegará a su destinatario. Será entregada de forma anónima a una persona que no eres tú y que tal vez decida hacerla pública.

Por lo tanto, puedo decirte que ahora estoy bien.

Ya no confío en ti y por supuesto nunca lo volveré a hacer. Ya no creo en tus palabras más de lo que creí en mis ojos y en mi razón.

Se acabó.

Y de las cenizas del ser decadente en que me convertí con tu ayuda, ha surgido alguien sereno, ilusionado y que se perdona a si mismo. No te debo perdones, pues cualquier falta por mi parte no cubrió ni de lejos la deuda que tenías conmigo. Fueron gotas contra tu catarata. Me perdono a mi mismo, por confiar en ti.

Pero bueno, vuelvo a caer en lo mismo... en intentar defenderme por una falta que no he cometido... como cuando estaba contigo.

Estoy bien, me gustaría que lo supieras. A pesar de todo he conseguido salir adelante y además, he encontrado a una persona que me ha devuelto al mundo de los cuerdos. De una manera muy sencilla: siendo coherente.

Y no solo eso, sino que además se ha enamorado tanto como yo. Es grato sentir lo que nunca sentí estando contigo: entrega total.

Afortunadamente para mí la vida ha decidido darme un pequeño resquicio donde sujetarme y empezar a remontar.

Eso es todo.

Esta carta es un "copio y pego", en esta ocasión convierto mi blog en un mero recipiente de los sentimientos de mi amigo (el mismo que me dijo que escribiera la entrada nº 13 "Carta desde la cordura"). Gracias por depositar tu confianza en mí, amigo mio. Pienso que nada más debo añadir.



 

(18) Día das Letras Galegas

 "No fondo de un sempre hai un pobre neno que chora". Ana Legido.

Hoxe e unha data especial en Galicia:

O DIA DAS LETRAS GALEGAS.

Desexo que teñades un bo día.

(Isto foi una petición de unha amiga e o prometido e débeda. Aiquí está a homenaxe, miña nena)

Negra Sombra


Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
e eres a estrela que brila,
e eres o vento que zoa.

Si cantan es ti que cantas;
si choran, es ti que choras,
é o marmurio do río,
é a noite é a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min e en min mesma moras,
nin me dexarás ti nunca,
sombra que sempre me asombras.

Rosalía de Castro

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RECUPERACIONES 

Ultimamente los sentimientos fluyen por los poros de mi alma con facilidad;  nunca había experimentado esa fluidez de una manera tan clara, tan intensa. Siento y acepto sentir de otra manera y asumo mi sentir con más naturalidad. Las sensaciones vienen en oleadas,  me inundan y lo llenan todo. He vuelto a recuperar mi brújula, mi puerto. Seguirá a mi lado marcando mi norte, buena falta me hará para atravesar la tormenta que se me avecina.

Vendrá mi amiga a hacerme una visita, eso me ilusiona y me alegra el corazón, estará poquito tiempo pero es otro punto a sumar en un balance en el que llevaba una temporada anotando todos los asientos en el debe.

He percibido el apoyo de personas tan sumamente especiales que no podría haberlo imaginado ni en mis más felices sueños. Con su paciencia y cariño me han hecho sentir en cada segundo compartido bienestar, compañía y una gratitud infinita.

Haber encontrado a personas capaces de abrirme el alma mostrándome la suya, capaces de transmitirme la dulce, cálida y agradable sensación de poder abrir mi cúpula sin reservas, sin miedo y con la seguridad de que no va a pasar nada malo, que no puede pasar nada malo.

Espero esa tormenta que se me anuncia con más ánimo, más fuerte. Y me someto a esa espera que me quema con menos miedo, con más valentía.

(17) Juego bloguero

INVITADA POR

JUAN. Y AURE

*Si fuera un mes sería: MARZO

*Si fuera un día de la semana sería: SABADO

*Si fuera un momento del día sería: NOCHE

*Si fuera un planeta sería: MARTE

*Si fuera un animal sería: UNA HIPOCAMPO

*Si fuera un mueble sería: UNA CAJONERA

*Si fuera un líquido sería: AGUA

*Si fuera un instrumento musical sería: VIOLIN

*Si fuera una verdura sería: CALABAZA

*Si fuera un elemento sería: FUEGO

*Si fuera una canción sería: PEOPLE ARE PEOPLE – DEPECHE MODE 

*Si fuera una comida sería: ENSALADA 

*Si fuera vicio sería: EL CHOCOLATE 

*Si fuera una parte del cuerpo sería: LAS MANOS 

*Si fuera un olor sería: A TIERRA MOJADA 

*Si fuera un objeto sería: UNA LAMPARA MAGICA

*Si fuera un dibujo animado sería: PIOLIN

*Si fuera una figura geométrica sería: ELIPSE

*Si fuera un país sería: ESPAÑA

*Si fuera un color sería: MORADO

*Si fuera un idioma sería: CASTELLANO

*Si fuera una fruta sería: UNA GRANADA 

*Si fuera un pecado sería: LA DESIDIA 

*Si fuera un árbol sería: LA MIMOSA 

*Si fuera una frase sería: ENTRE SIN LLAMAR

*Si fuera un insecto sería: LIBELULA

*Si fuera una ropa sería: UNAS SÁBANAS RECIEN LAVADAS

*Si fuera un sentimiento sería: AMISTAD 

INVITO A:

MARK

LOLI

YOL

ARTICA

FLOR DEL AIRE

(16) Un atardecer especial

El atardecer difuminó mis sombras. La compañía, más que grata, imprescindible. Había ausencias, siempre las hay, aunque en mi corazón y en mi alma no las añoré, estaban allí, acompañando ese momento sublime en el que el sol hace enloquecer al cielo de naranjas infinitos. Otro momento de no pensar, de no sentir, otro momento de inspirar fragancias, de saborear, de salitre y algas, de instantáneas y colores, de palabras susurradas y silencios cómplices, de roces de brisa en la piel. Impregnarse, captar, dejarse llevar y... respirar, respirar profundamente, llenando los pulmones de sal, de atardecer, de aire, de amistad, de amor. Hacía frío, pero mi corazón sintió una sensación cálida, tranquila que hacía ya tiempo que no sentía. Gracias por hacerlo posible, por estar y por compartirlo.

(15) Cúpula

La vida,  nos va presentando situaciones que nos causan dolor, personas que mutilan nuestra alma y nos dejan en inferioridad de condiciones para enfrentarnos a lo que aún nos queda por lidiar. Instintivamente vamos creando una cúpula protectora en la que nos sentimos a salvo de agresiones externas. En esa cúpula defensiva, a veces ofensiva, aprendemos a callar, a no decir, a no contar... Nos convertimos en seres aislados, protegidos de cualquier tipo de acercamiento que vaya más allá de esa superficie que hemos creado para que nadie tenga acceso a nuestro interior.

En esa cúpula, nuestros sentimientos, nuestras sensaciones, nuestro dolor, nuestras vergüenzas, están a salvo, nadie más volverá a lacerarnos, nadie más los utilizará en nuestra contra. Aprendemos a omitir, a engañar sin percatarnos que los únicos estafados somos nosotros.

No nos damos cuenta que al permanecer dentro de esa cúpula, sin hablar de nuestras inquietudes, de nuestros miedos,... ahí donde nadie va a conseguir entrar para hacernos daño, tampoco dejaremos entrar a nadie para darnos su cariño, su amistad, su amor. Evitamos el dolor que causa el desengaño, también la reconfortante compañía de un amigo. Evitamos la angustia de saber que alguien pueda jugar con nuestros sentimientos, también nos estamos negando a recibir el apoyo que tantas veces nos es tan necesario. Esquivamos la daga pero también el beso. Cerramos la herida, pero también cerramos nuestro corazón. Desmontar nuestra defensa no es fácil ni aconsejable pues seguiremos circulando por una vida que nos seguirá deparando situaciones y personas deplorables, pero sí podemos flexibilizarla para que, cuando encontremos una mano extendida y nuestro corazón nos diga que no se va a retirar tan pronto extendamos la nuestra, la cúpula se retire y que nuestro interior salga y cubra esa superficie hecha a medida y podamos llorar por fin sobre un hombro amigo. Seguro que detrás de esas lágrimas, bajo esa cúpula ya compartida, vendrán infinitos momentos compartidos.