Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2006.
Resumen
- 01/11/2006 20:19 - (69/66) Deseos
- 07/11/2006 18:58 - (70/66) Ecos
- 13/11/2006 19:21 - (71) Silencios opacos
- 19/11/2006 13:46 - (72/66) Lágrimas de mariposa
- 26/11/2006 17:06 - (73/66) Contaminación
(69/66) Deseos
Desearía descubrir palabras que nunca hubiese utilizado nadie, vírgenes en su significado, jamás pronunciadas y con su sonoridad rasgar el dolor más incrustado.
Desearía experimentar sentimientos jamás sentidos para esculpirlos con letras manuscritas en las mentes fértiles de una imaginación desbordantes.
Desearía apartarme de la fuente de sutiles interfencias que consiguen convertir en mediocre lo cotidiano y contagiarme de la seguridad que la cotidianidad transmite.
(70/66) Ecos
Hace días que runrunea en mi cabeza Grândola Vila Morena de Xosé Afonso , himno oficioso de la revolución de "Os Claveis" en Portugal. Yo tenía 10 años cuando sucedió pero aún asi, me vienen instantáneas de esos hechos quizás contagiadas de fotos visualizadas a posteriori. Evidentemente no es por el aniversario de aquella revolución pacífica, donde los claveles adornaron los cañones de las armas del ejército portugúes, pues fue un 25 de abril...no sé por qué será pero ahí está, revoloteando en mis tarareos.
Los gallegos mal intencionados, sobre todos los del norte, a los vigueses nos llaman portugueses; aún no entiendo por qué debo sentirme ofendida de que sitúen mi nacimiento en tan hermoso país. Desde niña he hecho muchos viajes a Portugal, está muy cerquita y forma parte del arcón de recuerdos que atesoro con cariño. Visitar al pais vecino con la excusa de ir a alguna de las ferias que tanto abundan allá es algo cotidiano para muchos vigueses, de hoy y de hace años.
Recuerdo las excursiones en autocar con mi abuela, que ella aprovechaba, igual que todos, para traer café, Sical, por supuesto, pués era "O meior café de Portugal"), la Tofina, el aceite, el jabón, las toallas al kilo,...(ya sé que era extraperlo, espero que no me lea ningún "poli" aunque creo que el delito ya ha prescrito, jejeje). Cuando llegábamos a la aduana, siempre aparecías sentada por sorpresa encima de algún kilo de café que algún mayor traía de más pués había un límite tácito de un kilo por persona y la cara de nosotros "los peques" cuando algún "senhor guardinha" entraba a inspeccionar el autocar, era todo un poema, debíamos delatarnos a kilómetros y en nuestra frente debía aparecer en un letrero luminoso: "estoy sentado encima de un kilo de café de contrabando", pero nunca pasaba nada.
Valença do Minho, Caminha, Braga, Fátima, O bon Xesús, Guimaraes, Porto, Monçao,... las fortalezas, los castillos y palacios, los jardines y alamedas,...lugares con un colorido especial, pueblos y ciudades de ambiente tranquilo que invita al paseo, sabores que se quedan prendidos en mi paladar, los fados y las familiares palabras de un idioma acogedor aunque desconocido, sonidos gratos en mis recuerdos... remotos y cercanos recuerdos que espero sigan incrementándose mientras descubro más de este país tan allegado a mi alma.
Estoy profundamente enamorada de mi tierra, Galicia, cualquiera que me conozca un poquito, lo sabe aunque debo reconocer que Portugal ha sabido cautivarme poco a poco, con ese cariño que se produce con el roce, cuando vas conociendo algo y descubres cosas que en verdad te enamoran, es como ese amigo que sabe darte lo que necesitas sin que apenas tengas que abrir la boca.
No sé porqué ronda esta canción en mi cabeza, ¿necesitaré unas vacaciones?, jejeje.
(71) Silencios opacos
Mírame sin miedo, pues los fantasmas que me acompañan solo me asustan a mí. Nunca se mostrarán en tu presencia.
No me mientas, el dolor de la mentira destruye mi alma sin remedio.
Prefiero el daño de la sinceridad, siempre tiene cura: el tiempo.
Destrúyeme si quieres, no voy a defenderme de ataque crueles, si eso te hace feliz, adelante, dejo mis entrañas a merced de tus cuervos. Que tu felicidad dependa de mi sufrimiento es algo que no entiendo, que nunca entenderé, ¿qué ganas con mi dolor?, quizás te haga sentir mas fuerte, mas poderoso,... pero ¿sabes?, cuando me he dado cuenta,... me has dado tanta pena. Una pena que amortigua mi dolor y hace que me sienta libre de ti, de tus patrañas, de tus silencios oscuros, opacos, tenebrosos,...como tu alma... esos silencios peores que mentiras pues sembraron mi ánimo de duda y angustia.
(72/66) Lágrimas de mariposa
No sé si las mariposas lloran pero... ¿puede existir algo más sutil que la lágrima de una mariposa?.
A veces el dolor es brutal, en otras, tan sutil como una lágrima de mariposa: intenso en su origen, inmenso en su pequeñez.
Las mariposas se protegen de sus predadores con sus bellas alas; no utilizan armas, ni venenos, ni armaduras.... se visten de belleza.
Aprendamos de las mariposas... vistámonos de belleza cuando nos sintamos agredidos, depositemos nuestros feos ropajes de odio y venganza en una lágrima de mariposa para que se confundan con las gotas de rocio y se evaporen al amanecer. Imitemos su vuelo y seamos elegantes en cada uno de nuestros actos, hagamos de nuestros gestos hermosas alas de mariposa.
(73/66) Contaminación
Me he sentado delante del ordenador con ganas de escribir algo especial, aunque no sé el porqué de esas ganas pues cada una de las entradas que he publicado están escritas desde mi corazón, cuidando cada detalle, cada palabra, cada expresión, con el único deseo de que mis impresiones, mis sentimientos y sensanciones se quedaran plasmadas en cada una de ellas. No siempre lo logro, eso está claro y es algo con lo que convivo, ahora mejor que antes; racionalizar los sentimientos o describir sensaciones no siempre me resulta fácil pués separar las propias y las ajenas convierten la tarea en un laberinto en el que no siempre acierto con el camino correcto.
Ahora sé que no me importa, he aprendido a disfrutar de ese pequeño escollo, que me gusta contaminarme de lo que me rodea y he asumido que esos sentimientos nunca son íntimos y privados, que no siempre van a ser gratos y agradables pues el dolor ajeno nunca lo es, pero que, a pesar de ese dolor compartido me resulta cálido recibir las aportaciones de las personas que conforman mi grupo de vida, y he comprendido que mi vida sin eso no sería tal, que sin esas contaminaciones sería simplemente un letargo sin interés. A veces esas aportaciones son positivas, me hacen crecer como persona, me hacen sentir bien, me ayudan a entender y a entenderme, a querer y a quererme un poquito más. Otras me obligan a dar un paso atrás, pero acabo dándome cuenta de que, realmente, no es así, que cada persona que se cruza en mi camino me enseña una parte del paisaje, en mi mano está quedarme a contemplarlo o no, y esa sensación de poder decidir me gusta. Reconozco que lo he aprendido a base de quedarme sin querer a contemplar paisajes que por su fealdad me producían daño, pero eso ha servido para que admire la belleza desde lo más profundo de mi alma.
Sería fácil, quizás, quedarme extasiada ante el primer paisaje bello que he encuentrado, pero mi curiosidad me incita a tratar de descubrir otros; eso me desprotege, me deja a merced de personas que realmente no merecen la pena pero me arriesgo sin pensarlo una y otra vez a una contaminación negativa para poder descubrir nuevos y hermosos paisajes.
ABRIL , gracias por ser una de esas contaminaciones positivas, gracias por permitirme admirar otro de esos bellos paisajes que me permiten descubrir que la vida es más intensa cuando nos implicamos en vivirla.



